El sujeto: entre vida e historia

 

Por Ibisamy Rodríguez Pairol

Maestría en Historia (Estudios Históricos Interdisciplinarios)

Universidad de Guanajuato

La experiencia de vida y las interrogantes del oficio de historiador confluyen en el trabajo de José Luis Romero “La vida y la Historia”. El destacado intelectual argentino se desenvuelve entre mediados del siglo XX. Sus vínculos con estudiosos europeos y latinoamericanos de la filosofía y la historia, unido a sus motivaciones personales le hacen profundizar en la historia antigua y medieval.

Se destacan en esta interacción con José Luis su propio hermano, Francisco Romero, quién como filósofo lo apoya en el terreno historiográfico acercándolo a corrientes y escuelas de pensamiento. Mantuvo también contactos con el dominicano Pedro Enríquez Ureña, logrando un acercamiento a la literatura latinoamericana. Por otro lado la presencia en la década del cuarenta de Claudio Sánchez Albornoz, en la Universidad de Buenos Aires, hace que lleguen a Romero las brisas de los novedosos estudios medievales. (Freijomil, 2012).

Posicionamientos políticos que se mueven entre antiperonismo y socialismo; unidos a una activa militancia cultural con empeños de modernización científica (Romero, XII); definen la conciencia histórica del autor y su vida como sujeto histórico. De ahí que “la vida histórica” se convirtiera para él en una obsesión teórica a descifrar. Poniendo en práctica la indagación en el pensamiento historiográfico, el estudio de la superestructura, así como  la organización social,  tanto de Europa como de Latinoamérica; desde la antigüedad hasta la modernidad, dotando de protagonismo espacial a las ciudades y sus dinámicas.

En toda su construcción teórica y explicativa de la vida y la historia, se halla la constante retrospectiva de la relación matizada pero ininterrumpida de la trilogía pasado-presente -futuro. Romero expone en el texto las formas en que se refleja esta relación constante de la vida en tres planos temporales. Siendo así queda enfrascado en explicarnos la posición del historiador como investigador de la vida en el pasado y la búsqueda de la verdad; siendo a su vez el individuo que como parte de una colectividad, espera en el presente ancioso de recibir respuestas, para de modo quizás más efectivo proyectarse hacia el futuro.

Pero el historiador sabe, y también lo explica Romero, que ante esta situación se impone un reto: mantener la coherencia entre nuestra conciencia de vida (en el presente), y nuestra conciencia histórica; aquella con la que debemos acercarnos e interrogar al pasado histórico. El historiador debe fundir sus experiencias personales con el rigor científico, la búsqueda exhaustiva,  las múltiples lecturas y la inconformidad ante lo superficial. Estos componentes deben quedar forjados durante su formación profesional. Solo así podrá mantener distante a  la siempre acechante subjetividad.

No deben perderse de vista las herramientas y los instrumentos teóricos y metodológicos que nos ayudan a buscar en el pasado respuestas a las interrogantes que se generan en el presente. ¿Para qué conocemos? , ¿Para qué queremos conocer al hombre?, ¿Qué relación hay entre existencia y conocimiento? (Romero, 2008.p.65); son solo algunas de las preguntas que podría responder la Historia. Pero esta última no se haya sola en este empeño, la acompañan otras ciencias y disciplinas con las que es necesario abrir el diálogo.

Sin embargo es nuestra percepción que Romero no muestra un gran interés por explicar los aportes y limitaciones de los paradigmas historiográficos del siglo XX. Se detiene generalmente en ejemplificaciones que lo centran en la escuela metódica o positivista de finales del siglo XIX y,  su batallar por legitimar a la Historia  frente a las escuelas naturalistas. Hace énfasis en esa necesaria transición de la Historia como saber erudito a historia como ciencia objetiva.

Esta lectura abre paso a otras perspectivas de análisis sobre algunos de los tantos problemas teóricos que enfrenta el historiador. Llamando esta vez a la reflexión y el diálogo sobre el sujeto y su devenir entre vida e historia;  a pesar de los pesimismos que se empeñan en rondar nuestra labor.

Bibliografía:

Freijomil, Andrés G. José Luis Romero 1909-1977. Disponible en: https://introduccionalahistoriajvg.wordpress.com/2012/06/25/. Consultado el 11 de agosto de 2016.

Romero, José Luis. (2008) “La historia y la vida”. México, Siglo XXI.

Romero, Luis Alberto. Prólogo a Latinoamérica. Las ciudades y las ideas. Disponible en: http://www.unsam.edu.ar/escuelas/politica/centro_historia_politica/romero/libro.pdf. Consultado el 11 de agosto de 2016.

Explore posts in the same categories: Aportaciones

Etiquetas:

You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: