PARA DEFENDER EL LUGAR DE LA HISTORIA EN LAS CIENCIAS SOCIALES. ACERCA MIENTO A LA NATURALEZA DEL CONOCIMIENTO HISTÓRICO.

Por Mario Soriano Licona

Maestría en Historia (Estudios Históricos Interdisciplinarios)

Universidad de Guanajuato.

¿Qué es la historia? Esta es la cuestión principal que se desarrolla el texto. Sin embargo Ahumada no lanza su propuesta de forma inmediata, sino que nos sumerge en un ejercicio de reflexión por medio de la cual da su respuesta. Y una vez que la da, nos revela cuál es la intención principal de haber hecho tal ejercicio; posicionar a la historia frente a las “llamadas ciencias sociales”, pues para Ahumada la situación cultural actual hace que otras disciplinas (principalmente la sociología o la antropología) le disputen a la historia su lugar en el conocimiento e investigación de los actos humanos; Ahumada concluye indicando que la historia tiene su lugar asegurado gracias a las características de su objeto de estudio.

Ahumada inicia esta reflexión sobre la naturaleza del conocimiento histórico haciendo un ejercicio filológico del vocablo historia en la lengua española, francesa y alemana. Señalando que en las dos primeras lenguas el énfasis puesto en las definiciones, en base al orden de mención de las acepciones,  siempre recae en la historia como conocimiento de los acontecimientos pasados, y las acepciones siguientes la señalan como los acontecimientos que tuvieron lugar en el pasado; en cambio la palabra alemana para designar historia muestra un mayor peso a ligarla con los sucesos o acontecimientos, antes que con el conocimiento.

La solución a tal ambivalencia del término la encuentra Ahumada en rescatar el origen griego de la palabra historia como indagación o investigación, es decir como un tipo de conocimiento. Pero señalando que su propuesta no pretende ser concluyente.

Partes centrales en la explicación de Ahumada las constituyen la definición del objeto de estudio de la historia, y  la forma en que el historiador se relaciona con él (rol activo). En general considero que a través de este ejercicio nos muestra cuál es su concepción del trabajo del historiador y de los elementos que participan en dicho trabajo.

Ambas cuestiones le sirven a Ahumada para romper con la postura que considera a la historia como una ciencia, su principal argumento es que el tipo de objeto (el pasado humano) no es compatible con los parámetros bajo los cuales trabajan las ciencias, debido a su naturaleza individual y contingente; es bajo estas características que la historia aporta cuestiones que las ciencias sociales no tienen en la naturaleza de su objeto de estudio, pues este no tiene la dimensión temporal histórica, ni se liga con el presente para poder comprenderlo. Tampoco comparte la postura de Lucien Fabvre de considerar a nuestra disciplina como científica por su posibilidad de plantear problemas e hipótesis; de igual forma no considera que el método pueda ser parámetro para considerar a un saber como científico.

Respecto a la cuestión del historiador la noción de historia que propone Rodrigo Ahumada le otorga un papel principal. Esto es lo que él llama el rol activo del historiador, dejando totalmente de lado a la propuesta de la historia positivista; además introduce  cuestiones sobre el manejo de documentos, sus características, y el papel que estos juegan en el conocimiento histórico (nexo objetivo).

El papel del historiador es otro elemento que aleja al saber histórico de la clasificación de ciencia, pues el historiador accede al conocimiento del pasado humano a través de procesos intelectuales que van ligados a cuestiones de interpretación. Debido a que la historia (la realidad pasada) no la encontramos en estado puro, y accedemos a ella a través de documentos (entendidos en un sentido amplio). Pero el historiador pertenece a una temporalidad distinta a la que estudia, por ello es importante saber que su interpretación estará impregnada de su presente, de su cosmovisión, de su concepción del hombre, de su formación ética, de su visión política, e incluso de sus virtudes intelectuales y de su calidad humana. Tomando todos estos elementos en cuenta  es como el historiador crea la verdad histórica.

A mi punto de vista, si bien en la actualidad, en el medio académico la propuesta de la escuela metódica no goza de buena reputación, en el ejercicio de nuestro trabajo como historiadores siempre se nos esta insistiendo en no caer en subjetividades, sin embargo propuestas como las de Ahumada nos hacen reflexionar en que el conocimiento histórico va muy de la mano de lo que nosotros somos como investigadores  y como humanos; pero para introducir solides a nuestras investigaciones debemos poner mucha atención en respaldarlas con fuentes documentales, es en este punto donde al conocimiento histórico presenta una actitud científica pero esto no hace que se constituya en un saber científico.

A grandes rasgos puedo concluir que Ahumada nos introduce a la discusión de la naturaleza del conocimiento histórico, lo que lleva a su estudio a un nivel de discusión que tiene más relación con la filosofía de la historia, que con las cuestiones filológicas. Y al hacer este ejercicio reflexivo nos introdujo a cuestiones que tienen que ver con la puesta en práctica de nuestra disciplina. Pero no hay que perder de vista, tal como se señala en el texto, que estas cuestiones siguen en debate, a nosotros nos corresponderá interpretarlas y tomar posiciones.

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2 comentarios en “PARA DEFENDER EL LUGAR DE LA HISTORIA EN LAS CIENCIAS SOCIALES. ACERCA MIENTO A LA NATURALEZA DEL CONOCIMIENTO HISTÓRICO.”

  1. Luz Antonia Miranda Says:

    En general, considero que una de las premisas más llamativas de Rodrigo Ahumada es la de la no cientificidad de la historia. No obstante, considero que su concepción de ciencia es demasiado decimonónica y estrecha. Asegurar que la ciencia es empírica y que estudia sólo lo universal puede resultar demasiado limitante.y excluiría no sólo a la historia de la ciencia sino a varias disciplinas sociales.La postura de la universalidad de la ciencia ya ha sido superada. Como recordaría Wallenstein. “Todo universalismo, es un parroquialismo disfrazado” No hay ciencia universal.

  2. Cristian Rea Says:

    Como lo dice Ahumada la Historia se posiciona firmemente entre las ciencias sociales gracias a su objeto de estudio, aun proponiendo la no cientificidad de la Historia, puesto que su falta de carácter científico le ha traído mucha crítica a lo largo de los años.


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