HISTORIA Y NARRACIÓN; LA LABOR DEL HISTORIADOR.

Por María Guadalupe Landín Mosqueda.

Humboldt menciona que la labor de un historiador es la descripción de lo sucedido, pero el hablar de la descripción no es nada sencillo ya que el lenguaje  puede ser un limitante, o se pueden utilizar palabras que no son las más exactas y cambiamos el sentido del texto. Por lo que la descripción no resulta sencilla, se quiere de un análisis profundo para así poder plasmar de manera precisa lo que se quiere dar a conocer. Y si tomamos en cuenta el tiempo, la importancia que tiene, ya que estamos hablando de lo que ya sucedió, sucedió en un tiempo pasado, pero también de un tiempo presente porque hay alguien que lo está describiendo.

Son especialmente dos autores a los que recurriremos en este ensayo por un lado Arthur C. Danto y Paul Ricoeur, haremos una comparación entre sus hipótesis con el objetivo de comprender más la labor del historiador y sus métodos. Comenzáremos con Paul Ricoeur.

La hipótesis de la que parte Paul Ricoeur que consiste en  que la narratividad y la temporalidad se encuentran estrechamente vinculados. Una segunda hipótesis es que al hablar del polo de la temporalidad, asume la idea de que existen grados diferentes de profundidad a la hora de organizar el tiempo.

Nuestro  autor considera que el estar en el tiempo consiste principalmente en contar con él y, por tanto en calcularlo. Pero mediante el tiempo porque contamos con él y lo calculamos y no a la inversa. La integra temporalidad del tiempo puede ser tal fácilmente interpretada en función de la de la representación vulgar del tiempo por que las primeras mediciones del tiempo de la preocupación se hacían del entorno humano, y en primer lugar, del movimiento del sol y de las estrellas. El tiempo que se mide consiste en  “el tiempo de” hacer algo, aquél que “ahora” significa “ahora que…” Se trata del tiempo de los trabajos y de los días.

Ya que considera que la temporalidad es una es una estructura de la existencia (una forma de vida) que accede al lenguaje mediante la narrativa, mientras que esta es la estructura de lingüística. La función narrativa, alcanza su unidad fundamental debido a su capacidad de expresar. En cuestión narrativa, y tomando en cuenta la abundancia de los tipos y de las clases de narratividad puede caer en la tentación de caer en esa dispersiones.

Trata de demostrar que incluso el carácter temporal del relato más sencillo rompe con la concepción vulgar del tiempo, concebido como una sucesión de instantes a lo largo de una línea abstracta orientada en una única dirección. Cuando alguien comienza a contar algo ya se trata de un narrador o un historiador, todo se encuentra inmerso en el tiempo.

Y por otro lado Arthur C. Danto menciona que las oraciones narrativas están relacionadas de un modo tan particular con nuestro concepto de historia que su análisis ha de indicar cuáles son algunos de los principales características de ese concepto.

Siempre estamos revisando nuestras creencias sobre el pasado, y suponerlo “fijado” seria desleal  al espíritu de la investigación histórica. Pero menciona que: Allí en el pasado se sitúan todos los acontecimientos que han sucedido alguna vez, como imágenes congeladas. Se muestra el orden de su ocurrencia se sobrepone  y se interpenetra. Pero lo que es más importante no puede cambiar, ni pueden cambiar el orden que guardan, ni puede el pasado adquirir nuevos contenidos, excepto en su extremo.

Afirma que el pasado es imágenes congeladas, pero al mismo tiempo que decir que el pasado esta fijo seria desleal al espirito del historiador por la siguiente razón; en primera instancia el pasado ahí está, pero no existe una narración definitiva o como el menciona una Crónica Ideal del pasado que no pueda ser modificada o pueda servir para compararla con las investigaciones que hacen los historiadores. Por lo tanto las relaciones reales que ofrece a sus audiencias los historiadores en ejercicio son siempre susceptibles de modificación. Pueden tener oraciones falsas, pueden tener oraciones verdaderas afirmadas en un orden erróneo y son, casi con total seguridad, incompletas. En ocasiones datos falsos o interpretaciones erróneas de datos pueden hacer que nuestros historiadores sustituyan oraciones por falsas.

Ricoeur se preocupa más por la temporalidad, que es un punto clave para la historia, la forma en que es abordada por el historiador la ha convertido en un elemento que lo distingue de otras disciplinas que abordan los mismos temas que los historiadores. Y es por eso que su trabajo es interesante ya que en efecto el tiempo no es lineal los acontecimientos no están ordenados, es el historiador el que a través del análisis del  pasado lo ordena y le da forma de tal modo que enlaza los pequeños acontecimientos para así inventar la historia no en el sentido de imaginarla sino mas bien, de crearla mediante fuentes y un método critico.

Pero Dalton toma más el camino o ideas que plantea Humboldt quien asegura que la narración o descripción delo pasado, no es sencilla ya que como hemos mencionado el lenguaje puede formar una limitante, o la utilización de un concept no adecuado puede llevar a que el trabajo del historiador caiga en mentiras, pero agreguémosle a esto las conclusiones apresuradas, el historiador no debe por ningún motivo caer en el error de los prejuicios o dejarse llevar por las primeras apariencias, debe de analizar bien el contexto, los hecho, causas, etc., para no caer en conclusiones erróneas que llevan a una historia mal fundamentada.

Ambos nos hablan de la narración que precisamente es un elemento indispensable en la labor del historiador, pero en lo particular la forma en que la toma Danto (a la narración) aclara que el narrar no es una tarea sencilla requiere de mucho análisis, de tomar encuentra los elementos que tenemos con fuentes, pero que además se debe de tener cuidado en no hacer una mala interpretación de lo que nos quieren decir, no tomar una conclusión apresurada o anteponer juicios a los hechos. Sumándole a esto que al momento de plasmar de forma escrita la investigación podemos cometer el error de que en una oración utilizar una palabra que le cambie el sentido no a la oración, a todo un texto, texto que será leído por un auditorio que recibirá información mal establecida.

 

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11 comentarios en “HISTORIA Y NARRACIÓN; LA LABOR DEL HISTORIADOR.”

  1. Dalila Yael Luna Says:

    Hola Landín!!

    Despues de leer tu publicación me doy cuenta que en realidad no es facil la narración y mucho menos en la labor de un historiador, por que como historiadores estamos dados a la tarea de que al escribir debemos ser objetivos y como lo dijo Wilhelm Von Humboldt “claros y explícitos” de manera sencilla entendible, verdadera y fiel, en un estado libre de prejuicios y por supuesto no caer en fantacias o escribir solo por escribir. Humboldt nos da estas sencillas reglas que tal vez practicandolas, nuestra tarea con el tiempo se nos hará mas sencilla y por supuesto interesante a los demas.

  2. Angélica Lucero Gutiérrez Terán Says:

    La narración es fundamental para el historiador pues gracias a ella, es que se pueden plasmar los resultados de un proceso arduo como lo es la investigación.
    No debe entenderse la narración como un mero relato; más bien, como un instrumento en que se muestra el conocimiento histórico, en el cual va incorporado una serie de operaciones que avalan y fundamentan la narración.

  3. Raquel Sáenz Ortiz Says:

    En relación al trabajo del historiador, la mayoría de los historiadores escriben para el mundo académico. Sin embargo, con la amplia variedad de temas ahora, la historia debe de ser para todos. La historia permite un mejor entendimiento del mundo actual. Sin duda, es difícil escribir el pasado porque no existe una interpretación del pasado completamente objetivo. Dalton reconoce esa dificultad en la posibilidad en que el historiador caiga en mentiras. Así, como también notó Dalton, un análisis meticuloso de las fuentes es necesaria. No obstante, al escribir la historia, los historiadores también deben de hacer más esfuerzo para asegurar que sus proyectos llegan a una comunidad más grande. Así, también los historiadores deben de utilizar la narración como un instrumento de llevar el pasado al presente. El tiempo también afecta la narración en la manera en que interpretamos el pasado desde el presente. Con más tiempo, frecuentemente es aún más difícil interpretar bien los acontecimientos del pasado por las barreras sociales y culturales del tiempo. Ricoeur notaba la importancia de la temporalidad en conjunto con la narración en la manera en que la temporalidad “accede al lenguaje”. Tomando en cuenta temporalidad y narración, es importante recordar las otras dificultades que se enfrenta el historiador en contar la historia. Todas las dimensiones que forman una persona (políticamente, socialmente, culturalmente, etc.) son potenciales obstáculos en escribir una historia relativamente objetivo.

  4. Armando González Trejo Says:

    Saludos Landin
    Tras haber leido tu publicación me parece muy bien el contraste que hiciste entre los dos autores, sobre un tema que aunque ya pareciera superado, aun falta muchos aspectos que discutir y definir.

  5. Marco Hernández Says:

    El trabajo del historiador radica en narrar el pasado de una forma en que el tiempo sea el eje de esa divulgación. Creo que los dos autores que menciona el texto tienen la razón, ya que la esencia de transmitir conocimiento esta en la narrativa que utilizamos y es la que hará que trascienda. Ahora, el tiempo es pieza fundamental en la vida del ser humano porque establece parámetros que nos permiten tener un mayor control en nuestras actividades, a la vez nos da la oportunidad de ordenar todos los hechos y así poder establecer una conexión entre cada suceso.
    Otro punto que me encantó fue que Danton menciona que “el pasado son imágenes congeladas” y tiene razón porque al momento en que nos estan contando una historia o un suceso, por naturaleza imaginamos y creamos una opinión, la cual estará influenciada por la narración.
    Al final creo que hay muchas opiniones encontradas sobre estos puntos que plantean Ricoeur y Danto, pero como hemos leído en la historia nada esta dicho o definido y los dos se complementan.

  6. Rodrigo Rebollo Pacheco Says:

    Esta idea de la narración sin duda es la culminación de todo un trabajo de investigación previo, por lo que se le tiene que tener una especial dedicación en dar a conocer los datos encontrados, ya que en base a la narración presentada , el trabajo del historiador tendrá validéz o no.

    Se debe cuidar, desde a quien va dirigido, hasta como se menciona en el ensayo, el lenguaje utilizado, por que una palabra puede desvirtuar un hecho relevante, lo que puede llevar a conclusiones equívocas ya sea del lector o del mismo autor, además claro de dependiendo las intenciones del texto, hacerlo comprensible para quien lea la obra.

    Es importante conocer a la perfección el contexto del cual se habla, antes de publicar, para así, poder dar una visión lo más cercana a la objetividad ya que a veces la falta de comprensión puede llevar al historiador a emitir juicios erróneos.

  7. Martha Daniela Orozco González Says:

    Creo que es evidente que no podemos hablar de narración y de la labor del historiador como dos cuestiones separadas, ya que el resultado final de las investigaciones, tanto de los historiadores como de otros estudiosos, deben de estar escritas en un lenguaje ad hoc al público al que se están dirigiendo, pero sobretodo siempre pensando en la hilación de las ideas, como lo menciona el texto.

    Estoy de acuerdo en que cabe destacar y reafirmar que el historiador tiene la responsabilidad de ser veraz en cada uno de sus trabajos, ya que si las ideas que plasmó en sus narrativas no están fudamentadas correctamente, pueden provocar una mala interpretación por parte del lector.

  8. Arisbet Zavala Medina Says:

    Es interesante la cuestión que planteas acerca de que la labor del historiador se complica cuando se trata de narra o describir el pasado. Efectivamente nuestro trabajo debe ser muy meticuloso, si cometemos el más mínimo error la investigación es errada y nuestro trabajo nos lleva a otro camino que no es la verdad. El problema no sólo radica en esto, sino que otras personas que no son historiadoras son víctima de las malas interpretaciones.
    Parece ser qeu nuestra herramienta más útil, que es la narración, es un arma de dos filos.

  9. Pako Says:

    Es bien sabido que la labor de nosotros los historiadores es complicada por el hecho de hablar de cosas que ya pasaron y de las cuales sólo podemos conocer o aprender un poco más por las fuentes escritas. Si un historiador publica algo que no es verdadero no sólo lo afecta a él sino a todas las personas que lo leen y no conocen o no han oído hablar acerca de dicho tema, nuestro trabajo como historiadores debe de ser realizado de la manera más cuidadosa que sea posible ya que estamos transmitiendo conocimientos a otras personas que pueden salir ya sea beneficiadas con nuestra investigación o perjudicadas con tal. por último me parece correcta la idea que se maneja de que las imágenes del pasado están congelas, sin embargo, esto no significa como dices que este escrita o establecida una narración definitiva de los hechos.

  10. Adrián Martínez Rodríguez Says:

    El tema del tiempo es algo complejo, ya que se le pueden sumar diferentes enfoques para su estudio. Respecto a las fuentes de las que se puede historiar es esencial que el historiador tenga que hacer un ejercicio de hermenéutica para poder extraer la veracidad de los acontecimientos, y como ya se ha dicho esto no es sencillo ya que se puede caer en errores involuntarios, invisibles a nuestros ojos, pero afortunadamente visibles para otros.


  11. En la semiótica se hace una explicación de las contradicciones encontradas dentro de un texto: El autor utiliza dos códigos intermitentemente, sin concentrar su mirada en lo contradictorio del resultado del uso.
    Mencionas que “Siempre estamos revisando nuestras creencias sobre el pasado, y suponerlo “fijado” seria desleal al espíritu de la investigación histórica.” y posteriormente dices que “lo que es más importante no puede cambiar, ni pueden cambiar el orden que guardan, ni puede el pasado adquirir nuevos contenidos”,
    Me parecen dos enunciaciones contradictorias. ¿El pasado está o estuvo? Si está, está vivo, si estuvo, está fijado. Si está vivo es presente, si estuvo, es pasado. Tan sólo con esta reflexión podemos darnos cuenta del error. O’Gorman decía que el pasado es inherente al presente, yo digo más bien que es la memoria la inherente al presente, ya que la memoria rescata, olvida y crea imágenes de pasado desde una determinada perspectiva. Entonces, el pasado está fijo, y es la tradición, la herencia y el vestigio, el que lo hace presente.


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